
Dar voz a quienes participaron: del escuchar al conversar
Por Magdalena Saieg
Directora Ejecutiva de Fundación Navarro Viola
Un conversatorio sobre soledades y vida en común no podía limitarse a escuchar exposiciones. Si el encuentro buscaba comprender mejor cómo construimos vínculos, pertenencia y comunidad, era importante generar también un espacio para que quienes habían aceptado la invitación y estaban allí pudieran conversar, escucharse y expresar sus propias perspectivas.
Con ese propósito, a continuación de los tres paneles de expositores, generamos una dinámica de diálogos simultáneos, de cuyo desarrollo y coordinación me responsabilicé. Las personas se reunieron en pequeños grupos con quienes estaban sentados cerca y recibieron una consigna sencilla: conversar antes de responder un interrogante clave.
La pregunta era: ¿Qué aspecto de la vida en común te parece más importante fortalecer para que más personas se sientan parte de nuestra comunidad?
No se trataba de encontrar una respuesta correcta, sino de poner en común lo que cada uno pensaba a partir de lo escuchado durante el encuentro y hacer lo posible por construir una respuesta compartida. Estos fueron los resultados.

La tecnología fue una herramienta al servicio de esa conversación. A través de Kahoot, las respuestas de los grupos pudieron recogerse y visualizarse en el momento, haciendo visible una voz que, de otro modo, podía quedar dispersa entre las aproximadamente 150 personas presentes.
La conversación permitió reconocer qué aspectos de la vida en común consideraban más importantes fortalecer para que más personas pudieran sentirse parte de una comunidad. Los resultados mostraron una valoración especialmente significativa de las oportunidades de encuentro y de los vínculos entre generaciones, seguidos por el sentido de pertenencia, la participación comunitaria y las redes de apoyo mutuo.
Más que establecer un ranking, estas respuestas permitieron reconocer qué dimensiones adquirían mayor relevancia para quienes participaban del encuentro.
Pero escuchar esas voces era solo una parte del propósito. La conversación buscaba avanzar también hacia la acción. En el cierre de la dinámica, invité a preguntarnos qué podemos hacer, desde nuestros distintos lugares, para generar más confianza, encuentro y participación, y con quiénes necesitamos hacerlo.